Entre colores, la fe prevalece: alfombras en Atlixco tiñen sus calles
Tal cual un lienzo, las calles de Atlixco dejó de ser una vialidad neutra para convertirse en un paseo colorido debido al aserrín pintado y acomodado en diversas figuras tras el paso de la procesión más enigmática del municipio: el avance de los engrillados.
Al ser una tradición con gran renombre y atención en Atlixco, durante el recorrido, se aprecia la forma en que las alfombras son pulcramente decoradas con imágenes religiosas, flores, cruces y símbolos de la Pasión de Cristo.
Lo que puede generar cierto descontento, incluso confusión o desánimo es que, una vez que las alfombras se construyen tienen una durabilidad de tan solo un par de horas ya que, lo que se hace con tanta diligencia termina por ser “destruido”.
No por descuido o por un acto irrespetuoso sino por el objetivo de deshacerse por el avance de la procesión.
Hombres desfilando. Mujeres avanzando. Grilletes que resuenan conforme van caminando, cadenas arrastradas y espinas cargadas que definen la fortaleza del compromiso y la búsqueda de promesas por cumplir.
La alfombra tiene un objetivo trascendental, evitar que Cristo toque el suelo, convirtiendo tal labor en una profunda reverencia.
Las alfombras son dedicación y comunidad, amor por la tradición y la fe, por recuerdos culturales que a pesar del tiempo, siempre prevalecen.



